Monday, October 09, 2006

IMONOS TIRANDO A CASA

xa chega a luz do dia
xa chega
e nos fora da terra
temos tempo de falar,
xa o sei,
mais a luz xa chega.
 Posted by Picasa

2 comments:

Anonymous said...

Querido –en galego aún no aprendí- PINHO:

Patrón que nos hiciste la infinita travesía de la física presencia al dolido recuerdo de los amigos dormidos que nos habitáis el corazón.

No te vi subir a aquel barco, aún pesan anclas losadas para navegar en el nuevo de tu recuerdo.

Guía de pausado andar para sentir Galicia, nudos entrelazados de tu red.

Sonrisa de la risa de las gaviotas, que anuncian la dirección de mares que surcaste.

Falar de libros tu casa, aprendiendo el melodioso susurro del galego.

Éxtasis de las miradas el estudio donde luz acudía y colores tejías para la danza de pinceles con la que tus suaves manos llevaban de la costa barcas y peces al lienzo.

Traída a Castilla la parsimoniosa ternura de tus pasos, el disfrute tranquilo del vivir, erguido en ti como un Soberano Señor; un navegante de Mediterráneo a Atlántico y un andante en tierra firme.

Tú, PIHNO, también mereciste tu cuadro, uno de cuidadosas pinceladas, de colores tranquilamente tiernos y de suaves texturas: el cuadro de tu recuerdo entre nosotros, compañeiro.

Bicos, siempre…

mj

las alhacenas del sol said...

Querido –en galego aún no aprendí- PINHO:

Patrón que nos hiciste la infinita travesía de la física presencia al dolido recuerdo de los amigos dormidos que nos habitáis el corazón.

No te vi subir a aquel barco, aún pesan anclas losadas para navegar en el nuevo de tu recuerdo.

Guía de pausado andar para sentir Galicia, nudos entrelazados de tu red.

Sonrisa de la risa de las gaviotas, que anuncian la dirección de mares que surcaste.

Falar de libros tu casa, aprendiendo el melodioso susurro del galego.

Éxtasis de las miradas el estudio donde luz acudía y colores tejías para la danza de pinceles con la que tus suaves manos llevaban de la costa barcas y peces al lienzo.

Traída a Castilla la parsimoniosa ternura de tus pasos, el disfrute tranquilo del vivir, erguido en ti como un Soberano Señor; un navegante de Mediterráneo a Atlántico y un andante en tierra firme.

Tú, PIHNO, también mereciste tu cuadro, uno de cuidadosas pinceladas, de colores tranquilamente tiernos y de suaves texturas: el cuadro de tu recuerdo entre nosotros, compañeiro.

Bicos, siempre…

de maria jose